jueves, 17 de marzo de 2016

El Arte de Sindicalizar

Hace 50 años si queríamos estar actualizados, teníamos que estar atentos a los periódicos, a la radio o a la televisión. Y hasta hace 10 años hasta había que preocuparse de mirar en Internet a ver si había alguna noticia nueva o actualización de contenido en la red para no ser ese, sí, ese, el que nunca se entera de nada.

¿Qué haces? Sindicalizar?

Sin embargo esto se ha acabado realmente, ahora con sistemas como el RSS (Really Simple Sindication) que es un formato basado en el lenguaje XML, podemos tener contenidos actualizados en nuestro escritorio de manera casi instantánea. Periódicos como El País, El Mundo, o el ABC ya disponen de este servicio, incluso éste último lo acomodan hasta el punto de tener dicho servicio por secciones y categorías, donde estás a un solo click de toda la información actual. Por lo que podemos decir que su periodicidad es apabullante.


Qué pensaría Henry Morton Stanley si tuviera la capacidad de tener aplicaciones en un aparatito que puedes guardar en el bolsillo, que entre esas aplicaciones destaca el uso del periódico, e incluso el uso de GPS. En vez de relatar aquella famosa frase en su viaje a Zanzíbar al sur de África en busca del Doctor Livingston (“El doctor Livingston, supongo?”) seguramente diría algo parecido a: “Uff, menos mal que por aquí hay algo de cobertura”. Deberíamos tener las mayores comodidades y facilidades para guardar y mantener actualizadas aplicaciones tanto en el ordenador como en los smartphones, pero por favor, que sea con un poquito de arte, porque sin arte, y sin cultura, no somos nadie. De nada nos sirve mantenernos absolutamente actualizados de lo que pasa en el mundo si después no sabemos quién es Scott Fitzgerald o Hunter S. Thompson.


jueves, 10 de marzo de 2016

Paradigma interactivo

En los últimos años y con la irrupción de la tecnología en los medios de comunicación y en la vida diaria se ha producido un cambio de paradigma de toda la comunicación. Hemos pasado de las cartas a los correos, de las llamadas de telefónicas, a las llamadas gratuitas mediante aplicaciones como Whatsapp o Viber, incluso se ha producido una transformación en las videollamadas, con el Skype se produce una nueva forma de interactividad entre todo el mundo. Ya no existen las videoconferencias complejas, solo existe el Skype como forma de comunicación audiovisual entre familiares o en el trabajo.
            


Con la interactividad dimos paso a una nueva forma de estar abiertos a la multipantalla, mediante la hipertextualidad. Qué es eso? No es ni más ni menos que los enlaces que nos pueden llevar a otras páginas para conocer más información haciendo que nuestras búsquedas sean más completas. Pero hasta qué punto? Por ejemplo, una persona que esté mirando un vídeo en youtube, tanto al empezar como al acabar el vídeo va a tener un abanico de posibilidades de ver vídeos relacionados con lo anterior de forma indefinida, creando un círculo vicioso. Básicamente nos ofrecen cosas y más cosas hasta el momento que ya no sabes lo que de realmente quieres, pero claramente está eso es en excepciones.




Con la hipertextualidad los trabajos universitarios serán más completos, las conferencias más enriquecedoras, y los profesores de instituto podrán enseñarle a sus alumnos en una sola página infinidad de cosas. Veremos a críos sabiendo manejar Internet y sus recursos de manera desmesurada, nadie puede saber cómo se expanderá, pero de lo que realmente estoy  seguro es que si Internet ha nacido hace 25 años y ha producido un cambio tan grande, a saber qué pasará cuando llegue a “su pubertad”, pero seguramente la interactividad será a una escala mundial en todas sus facetas.

martes, 23 de febrero de 2016

El Segundo Plato


            Hoy en día vivimos en la era digital, una era donde predominan ante todo los Smartphones, las Tablets, los ordenadores portátiles y ahora vienen dando guerra los Smartwatch. Me pregunto qué será lo siguiente? Un móvil holograma? Eso ya podría llegar a considerarse enfermizo. Sería como levantarte todos los días y ver tu brazo lleno de llamadas perdidas o de Whatsapps y correos, poder verlos en tu piel, casi sería lo mismo que ser un propio robot. Hay que establecer una diferencia entre tecnología y ser humano, creo que eso es muy importante.

            Nuestras tecnologías nos abarcan casi todo el tiempo en un día: te levantas, miras el Whatsapp, los correos, el Facebook, el Twitter, el Instagram así como una lista interminable de redes sociales y aplicaciones disponibles para todo el mundo de forma gratuita.Pero en mi humilde opinión lo más preocupante de esta faceta digital es el periódico. Ya sé que todos estamos pensando en el periódico de papel, pero actualmente hasta el periódico se digitaliza. La gente con un click puede descargarse la aplicación de cualquier periódico nacional, pudiendo leer noticias de actualidad, artículos de opinión e incluso viendo algún que otro vídeonoticiero.

            Sin embargo, ¿qué narices pensaría Benjamin Bradlee acerca de todo esto? Cuando Benjamin era director de The Washington Post, era otro tipo de redacciones comparadas con las de ahora donde el ajetreo no es tan continuo y estamos manipulados totalmente por ordenadores y máquinas Las noticias ya no son noticias, cualquier palurdo puede grabar algo con su móvil, subirlo a la red, y ya será noticia. Ya no hay exclusivas, ni cafeterías repletas de gente leyendo el periódico para informarse sobre lo que ha pasado en el mundo, incluso en los quioscos cada vez hay menos periódicos y menos revistas, y por supuesto, ni siquiera en las oficinas hay reparto de periódicos. Para qué? El romanticismo de leer en papel se está perdiendo, premian las pantallas sobre este, por lo tanto podríamos decir con certeza que el papel es el segundo plato de todos los lectores del mundo.